DESCENDIMIENTO
 

Es uno de los actos más importantes y trascendentales para nuestra Cofradía y para nuestro pueblo.

En el auto sacramental se recuerdan y comentan cada una de las Siete Palabras que Jesucristo pronunció antes de expirar. El predicador hace comentarios morales y religiosos de cada una de la partes, animando a los fieles a la meditación y el recogimiento. Además se representa el Descendimiento de Cristo de la Cruz y su posterior traslado al Santísimo Sepulcro.

Tiene lugar en la tarde del Viernes Santo, en la iglesia de Santa María de Gracia de Montalbán de Córdoba. Dicha Parroquia se acondiciona para la representación dividiendo el templo por un amplio velo negro. Detrás del mismo estará escenificado el monte del Calvario con una amplia cruz donde se encuentra clavado un cristo articulado y a su lado, su Madre, titular de esta Cofradía.

Los sermones se incorporan a los desfiles procesionales para engrandecerlos. Aparecen no solo en Montalbán como es lógico, sino en bastantes pueblos de la campiña cordobesa en la época barroca.

La fastuosidad que el barroco ejerce sobre distintos aspectos de la vida y del arte se deja notar también en los desfiles, que comenzaron a lo largo del siglo XVI siendo sencillos y austeros y alcanzaron conforme avanzaba el XVII un gran esplendor. En este contexto, los sermones son un elemento más en pro de esa grandilocuencia y espectacularidad propia de la época.

En Montalbán, el Sermón de las Siete Palabras, debe venir por tanto del siglo XVII como en otros pueblos de la zona. Los datos más antiguos que tenemos de la Hermandad se remontan a los últimos años del S. XVIII, y aparecen en un inventario de las alhajas y objetos propiedad de la Cofradía en la que se enumeran la corona, los clavos, el martillo y el sudario, conservándose desde entonces todo el ritual sin haber sufrido modificación alguna.


ESCENIFICACIÓN DEL DESCENDIMIENTO